L'Ametlla de Mar
«La Cala»: calas vírgenes y atún rojo
L'Ametlla de Mar, «la Cala» para los suyos, es un pueblo de pescadores de casas blancas y alma marinera, a las puertas del Delta. Con casi 20 kilómetros de costa virgen y más de treinta calas de aguas cristalinas, es uno de los rincones más bellos y mejor conservados de Cataluña, muy lejos del turismo de masas.
Calas para todos los gustos
A lo largo de su litoral se suceden calas de arena con servicios, como Cala Forn, Cala Calafató —perfecta para el snorkel— o la playa de Sant Jordi d'Alfama, junto a su castillo; y calas vírgenes de aguas turquesas como Santes Creus o L'Illot, a las que se llega caminando entre pinos. Muchas lucen Bandera Azul.
El pueblo del atún rojo
L'Ametlla es mundialmente conocida por su atún rojo del Mediterráneo. Aquí se puede vivir una experiencia única: nadar junto a atunes gigantes y degustarlos después. Su puerto, durante décadas el único exclusivamente pesquero de Cataluña, sigue acogiendo la subasta diaria en la Cofradía de Pescadores.
Mar y tranquilidad
Pasear por el casco antiguo de calles blancas, ver llegar las barcas al puerto y practicar vela o submarinismo en sus fondos marinos. L'Ametlla es sinónimo de autenticidad y calma frente al mar.




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