Delta del Ebro
Arrozales, flamencos y playas infinitas
El Delta del Ebro es uno de los humedales más importantes del Mediterráneo: un Parque Natural y Reserva de la Biosfera donde el río más caudaloso de España se abre al mar entre arrozales, lagunas, dunas y playas que parecen no tener fin. Un paisaje único que cambia con cada estación y que invita a vivir despacio.
Naturaleza en estado puro
Los arrozales son su imagen más característica: verdes en junio, dorados en agosto y espejos de agua en invierno. En las lagunas de la Tancada y l'Encanyissada se observan flamencos durante todo el año, junto a más de 300 especies de aves. Las bahías del Fangar y dels Alfacs completan un ecosistema irrepetible.
Playas que parecen el fin del mundo
El Trabucador, una estrecha lengua de arena rodeada de mar por ambos lados; la Punta del Fangar, con sus enormes dunas y su faro; o Riumar, ideal en familia. Kilómetros de playa virgen para perderse.
Vivir el Delta
Recorrer los arrozales en bicicleta, navegar hasta la desembocadura del Ebro, practicar kayak o degustar las ostras y mejillones de las muscleras. Y, por supuesto, su gastronomía: arroces de bogavante, pato o cangrejo azul, y anguila en suc.




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